domingo, agosto 13, 2006

HOMENAJE DEL CONCEJO DE BOGOTÁ

HOMENAJE Y RECONOCIMIENTO
DEL CONCEJO DE BOGOTÁ.
AGOSTO 1, 2.006

Arturo Alape, interviene durante el homenaje y reconocimiento
que le rindió el Concejo de Bogotá.
Al fondo, el concejal Bruno Díaz, gestor del acto. Agosto 1, 2.006
El 1 de Agosto pasado el Maestro ARTURO ALAPE (Cali, 1.938) fue objeto de un significativo homenaje y reconocimiento por parte del Concejo de Bogotá otorgándole la condecoración José Acevedo y Gómez en el grado Gran Cruz.
Para el Concejal Bruno Díaz, el reconocimiento a la vida y obra del Maestro Alape “es un justo y merecido homenaje a un hombre que en su condición de escritor e intelectual comprometido, nos ha permitido aproximarnos a esas otras realidades, casi siempre ocultas, de los procesos históricos y políticos que marcan nuestro devenir como nación. Es además una excelente oportunidad para reiterarle al Maestro Alape nuestro reconocimiento por su gran contribución a nuestro pueblo en el terreno la cultura y el arte. Alape es reconocido por reflexionar en su literaria obra sobre temas de orden social y conflicto armado."

FOTO: Arturo Alape (centro), Orlando Fals Borda (Izq.) y el senador Wilson Borja durante el homenaje en el Concejo de Bogotá. Agosto 1, 2.006
Agradecemos al Concejal Bruno Díaz en envío de ls fotografías y de parte de la información que aquí presentamos. De la misma manera la gentil oferta de proporcionarnos los textos de la resolución del Concejo sobre el homenaje y de las intervenciones del Presidente de esta Institución, Dr. Galán, y de la de él. Una vez recibidas las publicaremos.
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YA ERA HORA
Por Mario Morales, moralesm@javeriana.edu.co , http://mariomorales.info/?q=node/633 , periodista, profesor de la Facultad de Comunicación Social - Universidad Javeriana y asesor editorial de la revista Directo Bogotá, de la Facultad. (Agradecemos al autor el envío de este texto). Su web: http://www.mariomorales.info/
Hacerle un homenaje era cuestión de dignidad. Con el hombre, el historiador, el periodista, el pintor. Pero también con todo lo que él y su trabajo representan. Porque Carlos Ruiz, más conocido como Arturo Alape, es un hito señero en la forma de narrar y de contar que se siente hoy más que nunca en la aridez del relato periodístico colombiano supeditado a las veleidades de las sábanas, de la suplantación, del pago por ver, de la ausencia pirry-ca de preguntas, porque no hay quién las haga. Su vida es una página vibrante de la historia nuestra de la que él ha sido testigo de a pie. Estuvo quizá en el nacimiento mismo del rebusque. Comenzó vendiendo vino de carne, un reconstituyente y potenciador que tanta falta le hace hoy al oficio. Surtió de prendas íntimas a las afamadas damiselas de las zonas de tolerancia y a las damas reconocidas de la más alta e intolerante sociedad caleña.
Es militante desde siempre de la izquierda, si la izquierda es, como lo documentó, estar al lado de los más necesitados. Escuchándolos enfrentó el dilema de unirse a sus luchas políticas o tomar los caminos del arte. Entonces el país perdió un activista de masas y ganó al narrador de historias no oficiales de las voces más anónimas.
Con su pluma de investigador nato nos hemos sumergido como la savia hasta las raíces del conflicto. Ese conflicto que llegó un día a su casa montado en bicicleta y que quedó en su memoria como la imagen de una inmensa espalda manchada de sangre, que es una metáfora, que es una impronta , que es un sello que describe mejor que nada esta guerra miserable.
Cautivado desde niño por la voz de Gaitán, documentó mejor que nadie el Bogotazo, su obra más reseñada. Ha escrito diecisiete libros que nos permitirán comprendernos cuando decidamos hacer el viaje a la semilla. La traducción de su obra a numerosos idiomas le da la dimensión que sus coterráneos le niegan.
Después de recibir la orden civil del Gran mérito del Concejo de Bogotá sigue pintando y documentando a pie, como sabe saberlo, sin dejar la reconfortante dictadura de clases universitarias ante jóvenes ávidos de seguir su ejemplo.
Es un purasangre, así el calificativo sea una paradoja a estas alturas de su vida. Por eso sabemos que habrá Alape para rato. Menos mal, así el periodismo y la historia reciente tendrán las vida del gato.

1 Comments:

Blogger Anama said...

Hola
Reciban un saludo caluroso. Estoy muy complacida de que tengan un Blog de Arturo Alape
Felicitaciones,
Ana Maria Gomez Cali

9:38 p.m.  

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